"La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta. Se trata de aprender a bailar en la lluvia " (Vivian Greene)

miércoles, 2 de abril de 2014

Cuando nada tiene sentido

Pasan los días y sigues en la misma vorágine de siempre. Lo acompañado se vuelve solitario. Lo claro, turbio. Lo complicado, aún más. Entras en una espiral autodestructiva con cada movimiento que hace cualquier parte de tu cuerpo enclenque. Se rompe en pedazos igual que tu alrededor. Pones caras, disfrutas del bipolarismo emocional, y caes. Te esperan las lineas y el sol, y no la lluvia. ¿Merece la pena cada gesto, cada segundo gastado? ¿Se traduce en algo excepto en volatilidad? Desaparecer de la noche a la mañana... Perder todo lo creado, todo lo vivido. Depender de la tercera, o los terceros. Conectar y desconectar. Ser fiel o un loco sin sentido. Querer algo y no conseguirlo. Ver como todo se desmorona delante de tu retina mientras el mundo no para, mientras el mundo sigue avanzando a tus espaldas como si nada fuera contigo. Ser invisible, utilizar el tiempo equivocadamente. ¿Romper? Es una opción. Y quizás la más acertada. Con riesgos, todo tiene riesgos. Pero, ¿es tu mente capaz de dar al gatillo? Liberar cadenas. ¿Es verdad que todo vendrá, sin esperarlo? ¿Es verdad que algún día saldrá el sol? Te haces daños, te vas consumiendo poco a poco y sin enterarte, como si de verdad, nada tuviera sentido. Y es que igual no lo tiene, y hay que encontrarlo. Pero no es esta la forma. ¿Estás seguro? A saber... Pero no es lo que esperabas y hay que reaccionar. Recoger los restos y volver a formarse. ¿Estás realmente preparado?

Son sólo añicos, pedazos de un solo mundo, o de tres.




"Tememos que nos maten, 
pero es mucho peor 
que nos destruyan"

Y ya nada que decir si es autodestrucción.

jueves, 30 de enero de 2014

¡A por él!


No tengo mucho tiempo (ni lo tendré estos días) pero no quería dejar pasar la oportunidad de animar y desear muchísima suerte a todos los que lleváis miles de horas de estudio, de ganas, de desencantos y también de alegrías. Multitud de esfuerzo y de ganas de superarse cada día. De momentos de decir que no, y otros de disfrutarlo a tope. 

Ya no queda nada, y os lo habéis ganado. Da igual que seáis futuros MIR, EIR, FIR, BIR, QUIR... Valéis la pena. Os merecéis que todo salga bien. Personalmente conozco gente que se enfrentará a este 1F y otros que estáis por la blogosfera como Universitólogo, Efe...y otros tantos que me dejaré. Eso sin contar con todos los que no nos conocemos ahora mismo, y quién sabe, si en algún momento podremos estar codo a codo trabajando.

Sois grandes. Olvidaros de la cuenta atrás, de lo que no os acordáis bien o queríais volver a repasar. Sólo tened un objetivo: la libertad de haber roto las cadenas tras cinco horas de examen. De que por fin ha llegado el momento y hay que darlo todo. No desánimos, al revés. Plántate delante del examen y grita a los cuatro vientos:

¡¡VOY A POR TI!!

Y es que, después de eso...lo mejor está por llegar ;).

¡¡¡¡¡SUERTEEEE!!!!!


martes, 28 de enero de 2014

Cuando sólo queda uno


Al final va a ser cierto que esto se acaba. Vamos cerrando etapas y sí ya despedimos las clases hace más de un mes, ahora toca despedir los exámenes. Probablemente no será algo que se eche de menos, sobre todo teniendo EL EXAMEN a un año de distancia y sabiendo que una vez que nos incorporemos a la práctica médica real el periodo de exámenes no vendrá marcado por unas listas en el tablón sino por el día a día delante de nuestros pacientes.

Y es que a estas alturas de la vida creo que ya estamos bastante acostumbrados a todo esto y les tenemos cogidos todos los truquillos, aunque estoy seguro que nunca se deja de aprender (y estoy aún más seguro de que la academia MIR jugará ahí un gran papel). Sólo queda uno, y si eres capaz de echar la vista atrás y de saber por dónde has pasado, la cantidad de horas (y materia) que has metido y de papeles que has rellenado... Todos los exámenes son únicos y a la vez todos iguales, y es que siempre al final te acaba cogiendo el toro, descubres que en realidad no era una materia tan light como parecía o te das cuenta de que hay un montón de cosas que no entiendes y te tienes que poner a buscar como loco. Eso sin los míticos "bieen, se han portado", "buaa qué cebada", "me parece increíble que hayan preguntado eso", "se ha repetido casi todo!" o "voy a suspender" y luego no es verdad. Y tampoco sin contar con las locuras pre-examen y las interminables esperas hasta que salen las notas. Podría seguir enumerando situaciones pero haría un post interminable incapaz de poderse leer. Siempre nos quedará nuestra memoria, sobre todo ahora, cuando solo queda uno.


Recuerdo PRIMERO, ese año especial en todos los sentidos donde entrabas a formar parte de un nuevo mundo desconocido. Y es que entre otras cosas, esos temidos "exámenes de universidad" era algo a lo que te tenías que enfrentar. Primero fue un año locura, con exámenes prácticamente cada 20 días que no te dejaban ni respirar, donde a ansiedad y lo desconocido te hacían subirte por las paredes. Recuerdo el primer examen, anatomía general, de donde salieron los primeros jefes de mesa para las prácticas de anatomía, que completamos con el segundo examen, embriología. En anatomía nos llenaban la cabeza de inserciones musculares, algo que nos hizo suspender  (bueno, sacar menos de un 7 [que equivale a un 5], typical corte de aprobado en nuestra carrera) a prácticamente casi todos el primer examen al dar prioridad a la lista infumable de inserciones antes que a vascularización e inervación. Aprendimos. Sirvió para eso, y es que lo siguiente ya fue la remontada, dando prioridad a lo que se debía. El final de bioquímica fue una locura, leyendo sólo una vez el metabolismo lipídico porque no me daba tiempo a más y descubriendo que entraban casos clínicos de prácticas a las 12 de la noche por un sms casual. Y sí, hubo que improvisar en esa pregunta larga de metabolismo lipídico donde había miles de posibilidades de que hubiera sido otra. Fosfolípidos...me acuerdo bien. Y por último el examen de matrícula de bioestadística. Sí, como mucho se podía sacar una nota de 8.9 aunque tu nota correspondiese a más. Iba a presentarme si no hubiera sido por la amenaza de mi madre de tirarme el libro por la ventana si me ponía a estudiar, en vista a mi estado de nerviosismo extremo después de un año sin parar (y de alguna conversación inútil con profesores). Y sí, quedó una mh libre porque se presentaron todos menos uno...y se la concedieron a todos.

SEGUNDO ya fue diferente. Con un año a las espaldas ya te empiezas a dar cuenta de que vas manejando el cotarro, pero no, en realidad todavía eres un yougurín de la facultad y quedan miles de sopresas por descubrir (sin Huevo Kinder ni nada...). Fisiología nos enseñó que existen los exámenes test con la estructura de "qué no es falso" o "qué no es verdadero", aunque el "qué es lo MAS falso/verdadero" lo aprenderíamos más adelante. Con Epidemiología conocimos los exámenes de 3 horas de cuentas interminables cuyos resultados tienen mayor variabilidad interobservador que las formas que puede ver cada uno en las nubes.

En TERCERO todo parecía diferente. Es el año previo al ciclo clínico y ya te vas metiendo en materia más médica alejadas de los "bio-cualquiercosa". Introducción a la patología, parte médica, nos hizo tirarnos de los pelos. ¿Cómo podíamos concebir que nos preguntaran dos casos clínicos cuando en clase no nos habían explicado cómo hacerlos y sólo nos dedicábamos a dar materia y materia? Pues así fue cómo la noche previa al examen, a las 3 de la mañana, me levanté de la cama asustado de por qué estaban tocando las campanas de la iglesia a esa hora. Mis padres atónitos. No existían tales campanadas. Fue la máxima expresión de mis acúfenos. Y lo pasamos mal en febrero...pero en junio ya teníamos experiencia! Tuve alguna situación de nocturnidad, y tuvimos UNA tarde para meternos radiología, medicina física y rehabilitación. De récord.

En CUARTO ya sí que pasó a ser diferente. Cambias de edificio, has pasado el ecuador y te metes de lleno con la clínica. En cuanto a los exámenes oftalmología fue la que se llevó la palma debido a cómo estaba explicada y el problema de que hubiese imágenes proyectadas en el examen. ¡¡Ojo rojo!! Sonaron todas las alarmas. La big one de cuarto fue neumología, un examen rarísimo que suspendió el 90 % de la clase... No me preguntéis qué pusieron porque telita...

QUINTO ya iba sonando a final. El examen terrible de dermatología porque te dejaban 30 minutos para 30 preguntas de respuesta concisa y corta y 2 imágenes, tampoco fue para tanto. Sólo que, coincidencias de la vida, mi médico de prácticas toco cuidar nuestra aula...y entre ella y la compañera no me quitaron el ojo de encima! Estuve a punto de pedirles por favor que dejasen de acercarse a mí por detrás y se quedaran mirando mi examen. No sé si mirarían para bien o para mal, pero al final acababa bloqueándome. Todo fue bien.

Y llega SEXTO, un año facilón según los compañeros de arriba, pero que ha sido raro en cada uno de sus exámenes, no tan fácil como incluso los mismos profesores te decían que iba a ser. Todos los exámenes han tenido su puntilla, destacando la imagen superpixelada del caso clínico de infecciosas donde podías ver una lesión pulmonar, un pulpo a la gallega o un orco, según lo inspirado que estuvieras ese día.

Y sí, ya sólo queda uno... Sólo unas horas y pasará con un poco de suerte a la historia. Quizás no ha sido la semana más productiva, y es que la asignatura ni el momento daba para tal cosa. Intentaremos hacer lo que se pueda, confiando en que en este caso nos podemos llevar cualquier sorpresa, os lo aseguro.

El final... todavía no me lo creo. No sé cuál será nuestra reacción al salir del examen sabiendo que...¡es el final! Sin embargo, no deja de ser otra etapa. Dentro de menos de dos semanas empieza nuestra cuenta atrás, esa que este sábado marcará el cero en la contrarreloj para muchísimos compañeros. Y entonces sí que será el final, encontrándonos ahora a escasos momentos de que tantos unos como otros ya no podamos decir, cuando sólo queda uno.



Lo que la oruga llama el fin,
el resto le llama mariposa

viernes, 10 de enero de 2014

Medicina y la pequeña pantalla (I)


No sé si he comentado alguna vez por aquí mi gusto personal por el mundillo de la televisión. Creo que alguna vez sí he dejado caer esta debilidad, y es que muchos me comentan que debería haber estudiado comunicación audiovisual o algún estudio relacionado en vez de medicina. Sea como fuere, yo me quedo con lo mío :).

Hoy probablemente no es el mejor día para escribir una entrada y que quede bien, pero visto que lo que os voy a presentar va a tener lugar este fin de semana, hay algo de urgencia en escribirla.

Con esta sección voy a intentar dar un poquito de difusión de aquello que tenga que ver con la medicina (o lo social) y además se presente en la pequeña pantalla. No voy a hablar de "Saber Vivir" ni colaboraciones de médicos ni nada de eso, sino programas, reportajes o lo que vaya viendo que vais a poder ver en la televisión a golpe de mando, pudiéndole o no dar una oportunidad, a vuestro criterio. Y es que no voy a juzgar desde aquí lo que van a mostrar, sobre todo cuando aún no se ha emitido, pero si darlo a conocer.

Casi siempre que hablamos de ciencia, medicina o artes nos viene a la cabeza el canal público La 2, y es que es este canal el que acumula la mayor parte de este tipo de programas. Aunque su audiencia sea paupérrima, todo el mundo afirma que ve sus documentales y nadie el Sálvame. Pero eso es otra historia. Así pues os voy a presentar dos nuevos programas que van a tener lugar este sábado y este domingo, uno más orientado a la medicina y otra a la vertiente social, de carácter semanal.

Todos somos raros, Todos somos únicos. Estreno: Sábado 11 a las 12.30h. La2


Significa la vuelta a la pantalla de Isabel Gemio después de la desaparición de "Hay una carta para ti", y es que junto a su Fundación, la Federación Española de Enfermedades Raras y la Federación Española de Enfermedades Neuromusculares nos presentan este programa que según su filosofía pretende dar visibilidad a los pacientes con enfermedades poco frecuentes así como impulsar un programa de investigación en estas patologías.

Así pues dentro del programa se mostrarán varias partes: nos informará de la enfermedad, mostrará la vida que lleva una persona afectada, famosos conocerán de primera mano la enfermedad con el afectado (por ejemplo Carlos Moyá jugará un partido contra César que padece Síndrome de Apert) y además se entrevistará a un afectado que es un ejemplo de integración en la sociedad como puede ser el conocido Javier Botet que padece Síndrome de Marfan.

En la web de Todos somos raros se podrá encontrar información adicional sobre las enfermedades, asociaciones, testimonios y plataformas de voluntariado.

Tengo once años. Estreno: Domingo 12 a las 21h. La2


Se trata de un programa de carácter más social, de la Fundación ONCE, donde "se mostrará el día a día de una docena de niños que conviven con la discapacidad, propia o de personas cercanas. Una forma diferente de acercarse a esta realidad a través de la mirada natural y sin prejuicios de unos niños de once años que narran en primera persona sus experiencias, sueños e inquietudes y su particular percepción de la vida".

Como bien queda explicado el programa nos presenta dos historias con protagonistas distintos pero relacionadas, incidiendo en el día a día del niño bien presentando éste una discapacidad o conviviendo con alguien que sí la presenta. Veremos casos de discapacidad visual por Síndrome de Steven Johnson oo el de una niña con microcefalia y discapacidad auditiva.

Fuentes: Notas de prensa de rtve.es

Dedico las últimas lineas a un lamento generalizado por el fin del programa REDES de Eduard Punset tras 18 años en antena y más de 600 programas. El desacuerdo entre la productora y TVE ha provocado su final (situación que también se dio en 2007, aunque finalmente se acabó arreglando). Aunque según parece ser, habrá Eduard Punset para rato porque se conoce que está preparando ya un nuevo trabajo para la cadena pública.

miércoles, 8 de enero de 2014

Conectar

Espontáneamente o de manera buscada. Como cuando nos encontramos en un nuevo trabajo. La mayoría de las personas optan por adaptarse al medio, al grupo, intentar crear un vínculo social buscando la supervivencia. Muchos tienen un punto límite: nunca pierden sus propios principios a riesgo de quedarse en compañía de la soledad. Unos pocos sucumben ante la tentación, traspasando los límites de su propia forma de vivir. Darlo todo por el todo, a pesar de las consecuencias.

Uno de estos días pasados una amiga que hace bastante que acabó el instituto y piensa en comenzar una nueva aventura en la universidad presencial nos abrió su caja de preocupaciones y dejó caer una de ellas: "¿y si ya no sé hacer amigos?". Es una de las grandes inquietudes del ser humano aunque un día puedas decidir romper con todo y encerrarte en tu propia mente. Conectar, ahí está el misterio. Querer, compartir, unir son sólo algunos verbos más de nuestra economía linguística.

Pero más difícil es querer lo que no se ve. 

Un "sí, estoy embarazada", una carta de amor, una historia plasmada en un libro. Leyendo la biografía de nuestro universitólogo favorito, contaba que no tenía necesidad de poner un cuerpo y un nombre detrás de las palabras, de aquellas que te hacen conectar.

Y es que una palabra puede hacer retumbar todos los cimientos de tu ser. Puede conectar con cualquier parte de tu cuerpo: la mente, el corazón, incluso la genital, jugando con lo morboso. Una palabra tras otra, una fila de coincidencias, un par de sentimientos que revolotean entre la conexión con lo más profundo de tu ser.

Las personas ciegas son los mejores ejemplos de ello. Son capaces de querer, de amar, de sentir, en el fondo, de conectar sin necesidad de ver.

¿Acaso uno quiere ser médico porque se ha visto ejerciendo como tal? Quizás sí en el juego de palabras de nuestro lenguaje. O tal vez en la imaginación, esa maravilla que los niños llevan a su máxima expresión. Amigos invisibles, profesiones imposibles, sentimientos encontrados...

Quién sabe si para entender la esquizofrenia paranoide debemos creer lo que no vemos, pero ellos ven. O si ese es el punto clave de la depresión; querer lo que no vemos, salir.

Y es que al fin y al cabo es lo que nosotros estamos haciendo: sintiendo palabras, confiando nuestros sueños. En el fondo es el juego de la amistad o el amor. Incluso de la sorpresa. Sentimientos que no se ven. Que una persona te saque una sonrisa, que una conversación acabe en decenas de casualidades, que tiendan su mano a pesar del desconocimiento. En definitiva, que te hagan ser feliz.

Conectar, es mucho más que una palabra.


No se trata de ver para creer,
sino de creer para ver 

martes, 31 de diciembre de 2013

En la puerta del sol, como el año que fue...


El tiempo pasa deprisa, muy deprisa. Muchas veces asusta la capacidad que tiene de manejarnos a su antojo, siendo rápido cuando menos queremos que lo sea. Quizás sólo sea tu mente que le sabe a poco los buenos momentos y es menos capaz de dejar pasar esas sensaciones que van cargadas de sentimientos negativos, aunque hagamos verdaderos esfuerzos en impedirlo. Sin embargo aquí estamos, a escasas tres horas de que el reloj de Puerta de Sol dé las doce esperadas campanadas y deje atrás un año que estará marcado por infinidad de cosas para cada uno de los que estamos sobre este mundo. Estoy seguro que aunque Facebook, Instagram o cualquier servicio de estos se empeñe en hacer a cada uno de sus usuarios un "resumen 2013" no llegará para nada a lo que cada mente y cada corazón tiene guardado de este año.Y es que ya decía Mecano, que cada fin de año hacemos un balance de lo bueno y malo, donde siempre lo primero debería primar sobre lo segundo, y éste último ser objeto de aprendizaje, sobre lo que no hay que volver a repetir y no de llevarlo de la mano atormentándonos durante el nuevo año. 

Sin duda mi 2013 va a estar marcado de grandes momentos y sentimientos, decisiones, conversaciones, hechos... Una de las peores partes se la lleva mi ausencia por esta, mi otra casa, la blogosfera, perdiéndome lo que ibais contando en cada una de las vuestras y siendo partícipes de algo que me llena de una manera grandiosa. Eso sin contar que se me está olvidando hasta cómo escribir por aquí... Todavía me parece increíble haber estado tanto tiempo sin escribir (excepto por el lapsus de las últimas dos entradas), sobre todo cuando muchas veces te entran unas ganas inmensas de encender el ordenador, teclear Blogger y dar rienda suelta a lo que pasa por dentro de tu cabeza. Pero tener que hacer mil cosas y la falta de tiempo, ese del que hemos hablado más arriba, me ha pasado factura. A mi vuelta veo muchos compañeros con el chiringuito cerrado y otros que sobrevivimos a duras penas. Me alegra ver a los que siguen como el primer día o van dando señales de vida cuando pueden sin perder esa alegría. Así como a los nuevos que han venido, y que vendrán. Espero que el nuevo año traiga un rincón en su tiempo para dejarme ver de nuevo por aquí.



Pero, ¿y qué ha pasado durante este 2013? Se ha viajado, y mucho. He vuelto a rehacer historias de la adolescencia y a volver a ver a gente maravillosa que no había visto desde hacía muchos años. Pero también he conocido a grandes personas de esas que te marcan como si pareciera que tuvieran su hueco en el corazón preparados para su mudanza. He afianzado relaciones y he ido un poco más allá en algunas, siendo una alegría poder conocerlas más a fondo. Y es que, a pesar de todas las adversidades que haya por en medio, si de verdad hay interés y conectas, no hay obstáculo que no puedas salvar. Sin embargo también ha habido tropiezos, caídas, dudas, malas decisiones, y lanzamientos sin conocer todavía cuáles serán las consecuencas que no deberían emborronar los momentos de buenas sensaciones.

En cuanto al tema académico, y que algún día intentaré desgranar un poco más, nos encontramos en la recta final. Cuesta decirlo después de tanto tiempo, que de nuevo ha pasado sin que nos hayamos dado cuenta. Más de 1900 días estudiando algo que me hará sentirme orgulloso el resto de mi vida. Dándolo todo a pesar de las noches, de los madrugones, de los exámenes, de los trabajos, de las notas... pero también gracias a esas noches, madrugones y por supuesto a toda la gente, compañeros y no que han dado una parte de ellos mismos en estar dónde y de la forma en la que estás. Todo se acaba y todo llega, y es que acabamos para continuar. Hemos elegido academia y aunque no hemos hecho ninguna práctica en lo que llevamos de curso, nos espera un rotatorio de lo más movidito para estar dónde más nos gusta.

Se me están acabando las ideas, culpa que probablemente tendrá el olor que percibo desde mi habitación y el hecho de estar tantísimos meses sin escribir. Así que para no ser muy pesado, mando por aquí un sincero y grandísimo Feliz 2014. No se olvida a la gente que no tendrá un techo propio para celebrar el fin de año, ni aquellos que están desperdigados por necesidad por toda la geografía mundial, ni aquellos que están en los hospitales, no sólo trabajando, sino a aquél enfermo o enferma, niño o adulto que pasará su fin de año entre sábanas blancas, goteros y maquinitas. Así como tampoco se olvida al que no está.

Así que no me queda mas que desearos a todos que paséis una gran noche, así como una muy buena entrada a este nuevo año. Unos estarán a las puertas de ese marcado uno de febrero. Otros será el fin de su R4-R5. Y otros como yo, tendrá un año duro de preparación por delante. Para todos será el fin y el comienzo de dos etapas. Puede ser duro, pero seguro que entre todos lo será un poco menos. 

Feliz 2014.

Y si hace dos años, me despedí al ritmo de "Un año más" de Mecano, este año lo voy a hacer con "Todo tiene su fin" de Los Módulos. El fin y el comienzo, la vida es así.



Un ganador es un soñador
que nunca se da por vecido


miércoles, 21 de agosto de 2013

Surprise!

Estaba dando un paseo nocturno cuando veo que dos ancianas de unos 80 años van codo a codo en el sentido contrario al mío. Todo el mundo sabe la capacidad que tiene la gente mayor a la hora de expresarse tanto de forma verbal como no verbal. Y todo el mundo conoce su mítica expresión "oy oy oy". Ahora imaginad eso llevado al culmen máximo. Eso es lo que yo vi en la cara de una de ellas dos, algo parecido a lo de la fotografía:

Mi mente inquieta se percató del momento y empezó a pensar qué le podría haber contado la amiga para que una señora se escandalizara de esa manera, pero pronto llegó mi respuesta. Justo cuando pasaba a su lado intentándolas esquivar, mi oído escuchaba: "y eso es lo que llaman lluvia dorada".

Que no quede sólo como anécdota, sino como la importancia de tengas la edad que tengas o estés donde estés, sorprender, y por supuesto, sorprenderte.

Como seguro que se sorprenden los pequeños de este hospital de Nueva York al entrar a la sala de TC...


...o al mirar por las ventanas de sus habitaciones en este otro (¿o será el mismo?) hospital infantil...


...o los compradores de este supermercado londinense (vía qué hacer cuando uno está aburrido)


Sorprenderse, extrañarse,
es comenzar a entender

lunes, 19 de agosto de 2013

Vuelta a casa


Siento que las palabras se quedan pegadas en los pulpejos de mis dedos, agarrándose con fuerza ante el miedo de volver a dejarse leer. Hace mucho que no piso esta casa, lugar que me recibió por nada y que tanto me ha dado todo este tiempo. Quizás necesite una buena limpieza y volver a recargarla de ilusión, ganas y luz entrando por las ventanas abiertas de par en par.
 
Me encuentro con tantas cosas guardadas en lo profundo de mi memoria que no sabría por donde empezar: situaciones que hemos vivido, lugares que hemos visitado, personas que hemos conocido o quizás aquél detalle que para ti, sólo para ti, te parecía interesante. Tantas cosas... Tanto tiempo... Y lo que nos espera.
 
Durante todo este tiempo he de reconocer que de vez en cuando he leído alguna entrada vuestra o me he quedado mirando este blog, con aires de nostalgia, pensando sobre cuándo lanzarme de nuevo a la aventura. Desde aquí, he de dar un gracias gigante (de esos que no entran en un whatsapp, en un email, en una fotografía...) a todos aquellos que a pesar de la distancia o de la ausencia hemos compartido un pedacito de nuestras vidas. Gracias.
 
Uff, cada línea que escribo voy recordando muchas de las cosas que he dejado en el tintero durante todo tiempo que he faltado por aquí. Pasé de los ánimos a mis compañeros que estaban preparándose el MIR a la enhorabuena por la plaza conseguida y por ser el comienzo de algo que estoy seguro que todos están haciendo muy grande, su profesión, su vida. Ahora, la historia vuelve a repetirse y miles de personas están delante de los manuales en uno de los veranos...¿más ocupados?...de su historia, mientras veo como se acerca la mía. Blogs nuevos que han aparecido y otros que han ido cayéndose de nuestra blogosfera. Gente con problemas o con alegrías. Personas. Vida.
 
No quería extenderme demasiado, así que intentaré cumplirlo con la esperanza de que dentro de poco vuelva a dejarme caer por aquí. Mientras, siempre está presente mi mayor quebradero de cabeza del blog: el cambio de plantilla. ¿Llegará la inspiración?
 
A los que quedéis al otro lado de la pantalla; los antiguos amigos, lectores, los nuevos, bienvenidos. Espero perdonéis mi ausencia y esto sea un vuelta a empezar.
 
 
"Si sale, sale. Si no sale,
hay que volver a empezar.
Todo lo demás son fantasías"
 
 
 
 

martes, 11 de septiembre de 2012

¡Una de...! Ponle el cinturón, protege su vida


Anonadado me quedé cuando dando una vuelta por un ALDI (que por cierto me encantan las cajoneras que tienen en medio de la tienda con una variada selección de productos de cualquier tipo que puedas imaginar) me encontré con esto. Ahora viene una pregunta para aquellos entendidos del mundo del motor, las autoescuelas, la veterinaria o cualquiera que alguna vez le haya dado por añadir este tipo de conocimientos a su cerebro: ¿esto es legal? ¿y bueno para el perro? Porque muy tranquilo debería estar también... En fin, ¡curiosidades de la vida!
 
 
 
Y tiene muuuuuuuuucha razón

sábado, 8 de septiembre de 2012

Frágiles

frágil.
(Del lat. fragĭlis).
1. adj. Quebradizo, y que con facilidad se hace pedazos.
2. adj. Débil, que puede deteriorarse con facilidad. Tiene una salud frágil.
3. adj. Dicho de una persona: Que cae fácilmente en algún pecado, especialmente contra la castidad.
4. adj. Caduco y perecedero
 
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Podemos acompañar el adjetivo frágil a multitud de sustantivos. Un material, como el cristal. Un objeto, como un huevo. Un sentimiento, como el amor. Una enfermedad, como el Síndrome X frágil. Una persona, como tú y como yo.
 
Diríamos que una persona frágil es aquella que por cualquier factor bien intrínseco o extrínseco pierde autonomía propia y parece que su propia personalidad va a hacerse añicos (que quizás expresa más que "pedazos") en cualquier momento. Una situación crítica, una enfermedad, un momento inoportuno, un día de pie izquierdo. Nuestra piel, nuestros ojos notan esa fragilidad; nuestra mente nos impide pensar y sólo permite balbucear según qué sílabas. Damos al resto una sensación de necesidad de medir las palabras, los actos, de necesitar un abrazo sin pedirlo, a riesgo que cada pedazo de nuestro cuerpo se separe de su conjunto. Pero sólo esas personas adecuadas serán capaces de ver nuestra delicada existencia y llevarnos de nuevo hacia esa fortaleza que nunca debimos perder.
 
También puede ser que nuestra fragilidad se encuentre escondida, dentro de nosotros como aquella caja marcada que lleva en su interior una de las mejores y más importantes vajillas del país. Se encuentra a salvo de todo, dando una sensación de dureza, de resistencia hacia cualquier golpe que se le puede dar, pero puede picarse si se da justo en el momento y situación adecuada.
 
Por último están los que vienen con etiqueta, los que por una situación concreta cuelgan de su talón la marca de su destino, pero que en realidad, si se les conoce en su profundidad, pueden ser más fuerte que cualquiera, conjugando su realidad con la nuestra. ¿Por qué etiquetar? ¿Por qué clavar a aguja el sello de nuestra presentación? Desconocimiento quizás, o ser diferente a lo que se considera normalidad.
 
 
Estoy seguro de que a medida que íbamos leyendo -o escribiendo- nos han venido personas a las que relacionar, o momentos de nuestra propia existencia que encajarían como piezas de puzzle -de peces-. Todas ellas te las puedes encontrar en la consulta, en planta o en urgencias en cualquier momento. Ante la enfermedad, somos frágiles, somos el primer grupo, aunque nuestra mentalidad juegue a introducirnos en el segundo, buscando desesperadamente un consuelo que nos entienda. Acabaremos asumiéndolo, dándonos fortaleza propia, o por los demás, y al final lograremos que nuestra piel y nuestros ojos se quiten de su memoria toda la sensación de fragilidad que habían adoptado sin permiso. Hay que asumir, ser fuerte, constante y dirigirnos sin cesar hacia la meta, hacia nuestro más preciado objetivo. Porque nunca hay que dejar de caminar, y si uno se cae, siempre hay que levantarse, aunque nuestros brazos hagan un esfuerzo sobrehumano para conseguirlo. Porque el valor, nuestra mentalidad, nuestra propia existencia y personalidad, son las bazas más grandes de nuestra carrera de obstáculos de la vida, y hay que saber utilizarlas para saltar los relevos, quizás rozando, pero sin que rompan lo que es probablemente lo más frágil de nosotros, nuestro alma.
 
Frágiles, a parte de ser una película -buena, parece ser- de Jaume Balagueró, es la nueva serie de los jueves de TeleCinco. O más bien, era, porque este jueves acabó a la espera de una confirmada segunda temporada. A pesar de que no la pude ver en televisión desde el primer día, estoy siguiéndola a internet, poco a poco, saboreando cada capítulo, todavía sin acabar.
 
 
La serie no sólo nos cuenta la historia de Pablo, un fisioterapeuta que pasa consulta a sus pacientes con aires de tinte dramático y ateniéndose a las formas y el humor -a veces algo negro-. Sino que es algo más. La serie nos presenta la situación de Pablo, dos historias paralelas de continuación y una historia cambiante en cada capítulo. Conjuga el arte de la fisioterapia con la psicología, la intuición y el positivismo. Nos captura esas enfermedades raras, poco comunes, desconocidas, esos miedos, culpas, complejos -como se presenta en su cabecera- con una brillantez absoluta. Etiqueta a las personas especiales, pero especiales de excelentes, a la integración y el todo es posible. Da una visión positivista ante esa enfermedad que nos derrumbaría. Juega con las emociones, con el monólogo final. Hace lo que muchos médicos consideran-amos- algo magnífico en su paciente, sacarle una sonrisa a pesar del todo.
 
No he acabado de verla, y eso que la primera temporada sólo cuenta con ocho capítulos. No me ha defraudado, sino que me ha sorprendido. Es la misma productora de la especial "La pecera de Eva", que juega con un rodaje muy peculiar: no utilizan guiones en los diálogos, sino pautas de qué deben hablar y qué objetivo conseguir. No saben exactamente qué les va a decir el otro, y ellos deben responder con lo primero que les venga a la cabeza. Sorpresas mucho más naturales, dramas y gestos que a lo mejor no saldrían de esa forma si hubiese que seguir un guión al pie de la letra. Todo eso con unos actores y actrices que lo bordan, cada uno en su papel perfecto. Lo único que no se deja al libre albedrío son los monólogos, y la historia. Una historia que espero que no me defraude. Como dice mi madre "hace mucho que no veíamos algo así en la televisión, parece raro" - viniéndole a la cabeza las tórridas -en todos los sentidos- imágenes de la extinta Física o Química. Si podéis, dadle una oportunidad. Y me contáis.
 
Abrazos
 

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Valium la pena?

Aunque cada vez voy asimilando -y por tanto, olvidando- un poquito más a mis compañeros los acúfenos, hemos vuelto -ellos y yo, no vamos a dejarnos  la parte protagonista, claro está- a la consulta del otorrinolaringólogo para ahondar un poquito más en el posible origen -¿y divino tratamiento?- de estos dicharacheros amigos.

 
 Un oído y zona cerebral correspondiente anatómicamente normal, con una oto-visión y una resonancia magnética que lo avala, y funcionalmente normal en cuanto a lo que la audiometría e impedanciometría se refiere. Y aunque seguimos nadando dentro del campo de lo idiopático, vamos alcanzando alguna isla que podría darnos un cobijo, y la respuesta, aunque hasta ahora sólo hayamos encontrado algún que otro espejismo.
 
Y es que al buen doctor no se le pasó por alto en la anamnesis posibles afecciones relacionadas con la espalda y remedio utilizado para paliarlo, descubriendo así mediante pruebas radiológicos de hace más de dos años, una escoliosis dorsal y una rectificación cervical a la cual he intentado poner barreras en su libertino aumento. Mis acúfenos se mantienen casi indemnes, mientras que mis dolores de espalda han pasado a un segundo y más que olvidado plano. Algo bueno que nos llevamos, y es que el ejercicio es esencial en nuestra vida. Apuntadlo.
 
Así pues llegó el momento de la nueva decisión, visto que el tratamiento antihipóxico microvascular (déficit de sangre en el oído que hace que las pobres células se quejen a modo de chillidos) no había dado ningún resultado:
 
- Pensemos que es de los problemas de espalda, de la musculatura contracturada que puede pinzar los nervios, disminuir el flujo sanguíneo, a pesar de que estés haciendo ejercicio para evitarlo (aún así, es verdad que me noto algo cargado últimamente), porque por ahora seguimos desconociendo cuál puede ser el origen.
- Bien (y por supuesto no dudo en seguir con las medidas higienico-dietéticas -son así como se denominan- que tan bien creo que están haciendo)
- Sólo te voy a recetar una cosa... -asiento feliz- un Valium® por la noche como relajante muscular-mirada inquisitora del doctor-
- (Mmm...sé lo que es, por qué me lo da, sé lo que hace en mi cuerpo -de hecho es uno de los temas que más me gustó cuando estudié la farmacología en tercero, esas benzodiacepinas-). VALE.

 
 Cuando en realidad debería haber respondido "¿y no hay otra opción?". De hecho, ahora recuerdo perfectamente su cara de "te lo digo, a ver qué dices". Y es que al fin y al cabo, el paciente siempre tiene la última palabra. Acepté sin más dilación sin pensar siquiera en otra alternativa bien farmacológica o mecánica mismo como un buen masaje de esos que llevo mucho tiempo demandando a todos mis allegados (y que sigo demandando por aquí :-P), a pesar de que inicié mi vida activa en el deporte de nuevo, gracias a estos queridos amigos.

Demoré unos días la toma de mi diazepam, teniéndolo encima de mi mesa a modo de mirada inquisitoria y preguntando "mamá, ¿me lo tomo pues?". No me hacía falta leer el prospecto para saber lo que me esperaba, me lo sé de memoria. Además, mis amigos van mejor que antes y yo en ningún momento he notado estrés impresionante, insomnio o ansiedad, las otras indicaciones de este principio activo tan conocido por la sociedad, y que en muchas ocasiones sí puede ser necesario tomarlo. Súmale tolerancia y dependencia, efecto rebote... Al final, llevo dos pastillas en mi cuerpo, una cada noche -está claro que la posología es mínima-, y que no he notado gran cosa en cuanto a somnolencia o astenia, aunque tampoco me noto mucho más relajado -llevo dos días, de todas formas-. Sólo tengo prohibido conducir por las mañanas, aunque me espera un septiembre tardío más que movidito y tengo que estar alerta unas 12 horas al día. Quizás vayamos por el buen camino, pero sigo sintiendo que esta medicación no es para mí, no quiero que cambie mi estilo de vida ni mi forma activa de ser, ni veo una indicacion estricta para la que fue concebido. No lo sé, sigo dándole vueltas. Simplemente me sigo preguntando si valium la pena.

lunes, 27 de agosto de 2012

Segundo cumpleblog!

Parece ser que llego un poquito tarde al segundo cumpleaños de la otra parte de mí, ese Circulo de las Ideas tan especial. Y es que aunque debería haberse celebrado el pasado jueves día 23, una conexión a internet fallida me ha impedido soplar las velas con él en el momento oportuno. Aún así, creo que me lo perdonará, que dos añitos no se cumplen siempre.
 
 
Creo que soy incapaz de emular una entrada como la que hice el año pasado -y que tanto me gustó como quedó-, si bien era el primer cumpleblog y mi emoción salía disparada por todos los poros de mi cuerpo. Ahora no es que no tenga emoción en las venas, al revés, mi alegría de llevar ya dos años con este proyecto me desborda completamente, pero los hechos de que ahora mismo estoy chorreando de calor, las horas que son y que he perdido mi capacidad de escritura en el blog, hacen que mis conexiones sinápticas cerebrales vayan con un retardo un tanto especial.
 
Esta situación espero que no sirva como obstáculo para haceros llegar a vosotros, a todos aquellos que de forma visible o invisible, en mayor o menor frecuencia permitís que yo y que los demás os veamos, mi más sincero agradecimiento. Pueden ser palabras modelo de esta situación, pero he de decir que para nada. Días tras día os he ido conociendo un poquito más, he ido alcanzando un poco más de profundidad en vuestras personas de lo que lo hacía hace un año. También hemos conocido a nuevas personas que se han ido añadiendo a esta historia especial y también ha habido gente a la que voluntariamente, o sin querer, hemos perdido por el camino. Hemos compartido momentos en viceversa, bueno y malos. Nos hemos reído pero también sufrido, hemos aprendido -muchísimo-, nos hemos apoyado y reflexionado. Nos hemos dado cuenta de que a veces las cosas no son como pensamos, o que todo tiene un segundo ángulo de visión. Este año además he tenido la magnífica oportunidad de conocer en persona a alguno de los que está ahí detrás, y de llegar a lo profundo de alguna otra. Sé que os debo muchas cosas de "esto lo publicaré", "esto te mandaré", "esto te contaré", pero espero que no me lo toméis en cuenta, que esta cabecica a veces no me da para tanto. Sin duda ha sido un gran orgullo -y satisfacción- conocer a esas maravillosas personas, que imprevisiblemente hacen que este mundo sea un completo pañuelo.
 
No quiero acabar poniéndome melancólico, así que poco más voy a escribir en estas líneas. Habrá que coger fuerzas para la vuelta, que el curso está a punto de comenzar. Y espero volver a un ritmo adecuado a pesar de que lo que me espera es de "armas tomar". Pero lo haré lo mejor que pueda.
 
Aprovecho en desear mucha suerte y ánimo a los que principios de septiembre les depara unos días de visita a las aulas, a los que estáis buscando trabajo sin conseguir, a los que no paráis, incluídos los que habéis sacrificado el verano por ese enero de vuestras vidas, y también a los que están a punto de embarcarse en su futuro, ya sea dentro de una carrera sanitaria o no.
 
Gracias por permitirme entrar en cada una de vuestras historias y por ser capaces -que ya hay que tener valor- de adentraros en la mía. Espero que sigamos contándolas muchos cumpleblogs más y que sigamos creciendo juntos, amigos.
 
Gracias y suerte :)

jueves, 9 de agosto de 2012

Feliz verano

Mucho tiempo ha pasado desde que dejé mis últimas palabras por el mundo magnífico de la blogosfera anunciando mi ansiada liberación. Pero si hasta entonces pisar la calle era una situación más que esporádica, estos días-semanas mi casa se ha fusionado con el más estricto significado de la palabra "dormitorio".

Tendría mucho que contar, pero me faltan las horas. Creo, que al fin y al cabo, el descanso lo necesitábamos todos, y es que hasta estos días en los que me encuentro con sonido del mar de fondo, no he sentido que haya descansado. Acabar tarde y empalmar una cosa con otro puede llegar a agotar a cualquiera, y la carga de las Duracell durante el verano debe ser imprescindible.

Pisé la tierra de Wagner, Einsten o Schumacher, aunque centrándonos en toda la historia que contempla su magnífica capital y alrededores. Días en los que uno se impregna de aquello que hace cuatro días aterrorizó al mundo, aquello de lo que aún quedan gotitas de desesperación. Pero también uno conoce la cultura, la forma de ser, de vivir, los sistemas políticos e incluso los horarios de cierre de los centros comerciales de otro país. Y es que ya dicen que "viajar es pararse al borde de un mundo y ahí ver más al siguiente".



Mientras tanto hemos aprendido en las prácticas voluntarias de verano durante un año más. Sintiéndonos parte de una familia ya conocida y disfrutando de aquello que las prácticas durante el curso te privan, la comunicación, libertad, aprendizaje continuo. Siempre agradecimiento.

Y ahora me encuentro en la playa, al relax de las olas, de los libros y el ambiente costeño. Dispuesto a volver, a seguir, en algún momento, más tarde o más temprano, con la otra parte de mí. Espero que me perdonéis, y más cuando se acerca el segundo cumpleblog, al que espero una vez más que aceptéis mi invitación. Sois siempre bienvenidos, aunque antes deba ponerme al día con los acontecimientos de vuestra vida.

Nos vemos pronto. Mientras tanto, FELIZ VERANO.

Mis deberes de verano
(que no sé por qué no deja darle la vuelta xD)

miércoles, 4 de julio de 2012

¡Y resistí!

Después de tantos días, noches y madrugadas, de un examen tras otro, de las columnas enormes de folios. Después de todo, por fin, ha llegado el día. Y es que todavía me cuesta creer que ya estoy de vacaciones, que puedo hacer lo que me dé la gana sin sentir algún remordimiento. Y además, si hemos llegado bien. Así que toca celebrarlo a lo grande ¡¡y disfrutarlo!!. Eso sí, mucho ánimo a los poquitos que todavía estáis al pie del cañón.


Por otro lado, ya tenemos fecha y hora para mi gran PULSERAS ROJAS. Si queréis volver a pisar este blog...¡¡tenéis que verla!! (vaaale, seré bueno y os querré igualmente ^^, pero debéis VERLA!).

LUNES 9 a las 22.30 en ANTENA 3.
De verdad, la tenéis que ver.



Del creador ALBERT ESPINOSA, donde podéis verle en una gran entrevista. Grandísima persona.




P.D. En Hoy suena a I won't give up de Jason Mraz

sábado, 23 de junio de 2012

¡¡Resistiré!!

Este año me lo están poniendo más difícil que nunca. Si ya de por sí es el año que más tarde acabamos, adentrándonos por primera vez en el misterioso y a la vez doloroso mes de julio, el ambiente se está volviendo en mi contra. Un mes de obras delante de mi ventana y en la última semana con Radio Olé a todo trapo, no cosa se vayan a aburrir utilizando una silenciosa hormigonera y un picador con silenciador (¿existe? porque estoy por comercializarlo, como con las pistolas).

Peeeeeeeeeeeeero si eso fuera poco, y tuviésemos que disimular ante miles de niños que juegan felizmente en el parque, estados en las redes sociales de amigos que están disfrutando de un buen chapuzón en la piscina o bibliotecas completamente vacías porque a estas alturas solo hay cuatro gatos currando, esto está llegando ya a unos extremos un tanto paranormales.


Si mientras la tarde de ayer me la paso con RadioOlé de fondo, por la noche me toca disfrutar de la "Fiesta del Verano" de algún que otro lugar público-privado que yo pago (y me salté la fiesta =(), que alberga hasta 4000 personas, y no es una discoteca, que tenían concertado hasta la una de la mañana, excediéndose hasta las tres. Eso sí, a las dos bajaron el ritmo, que el volumen como que no era el más adecuado para esos horarios. Esta mañana, pensando que..."sábado, ¿qué obrero (y sin faltar a los obreros) trabaja un sábado en España?", me despierto con RaaaaaaaadioOlé (le estoy cogiendo gustillo y todo a la música) a todo trapo, la hormigonera y algún que otro martillazo, acompañada de la música ecuatoriana de mis vecinos de arriba. Cierro todo, me obligo a ir al salón sin dejarte llevar -cantameeee, bailameeee...- por el ritmo de la música y cuando todo parece que se ha calmado, oigo música más modernilla y un par cantando: TACHÁAAN mis vecinos dándolo todo en unos cuantos duetos! Estoy rezando porque los obreros no trabajen el sábado por la tarde (faltaría!!), la gente esté muy calmada con el Francia-España y las hogueras de San Juan vengan con silenciador incluído...¡La que me espera!

Señores, es verano, pero no para todos. Esto sí que se está poniendo difícil...estudiar, concentrarte y aún encima calmar a tu vena veraniega, y es que hace un año ya estaríamos dándolo todo bajo el sol, y no con el moreno flexo.

En fin, solo diré que:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡QUIERO VERANOOOOOO!!!!!!!!!!

Resistiré, ¿vale? jajaja

"Resistiré erguido
frente a todo, Me volveré de hierro para
endurecer la piel, Y aunque los vientos de la vida
soplen fuerte, Soy como el junco que se dobla
Pero siempre sigue en pie…"


lunes, 18 de junio de 2012

Di NO al volante

Si una de las cosas que me caracterizan, bien por mi forma de ser o por lo que me convertiré en un futuro cada vez más cercano, es que la prevención siempre va a ocupar un hueco en mi vida, y en la de los demás. Y es algo que creo que se está contagiando también al blog. El año pasado hablé del melanoma, algo que convendría de nuevo recordar (aquí y aquí) por las fechas en las que estamos. También hace muy poquito hice un mix-post sobre la epidemia química que nos rodea, y hoy hablaré de la mala mezcla alcohol + conducción, a cuento de un video que he encontrado por casualidad.

Podría decirse mucho sobre los efectos del alcohol en nuestro organismo y que podrán ser rebatidos o no en un post en el que quizás con más tiempo haga. Pero hoy quiero centrarme en un tema que viene probablemente como anillo al dedo. Nos acercamos a las fechas veraniegas donde miles de estudiantes celebramos cenas y viajes de fin de curso, donde se tiene más tiempo libre y la población española en general viaja a sus destinos vacacionales para disfrutar de unos días de descanso y/o jolgorio.



Con alta probabilidad, habrá alcohol de por medio. No voy a decir aquí y ahora que no se consuma. No. Voy a obligar a que entre en esa mente que SI SE BEBE, NO SE CONDUCE. Que si se bebe, tus reflejos fallan, tu reacción se aletarga y que el desenlace puede ser fatídico. Un rasguño, una tetraplejía o la muerte, el destino decide. Familias destrozadas, parejas rotas, momentos perdidos. Sueños inalcanzados, destinos sin guardar en la cámara de fotos, sensaciones sin saborear. Un hijo, una madre, un novio, un amigo, tú...¿pero quién está hablando de ti? Porque tú puedes ser aquél que cause todo ese dolor ajeno. Tú, por una, dos, tres, cuatro...copas. Por un malibú con piña, un vodka gold o un mojito. Por una risa tonta de la que no te ibas a acordar mañana. Por esa alma ausente que nunca volverá o cuyo futuro se le ha sido brutalmente arrancado de las manos. ¿No puedes decir no cuando conduces? Porque yo no quiero separar ni que me separen las cosas más queridas de esta vida. Ni tuyas, ni mías. Por respeto, por conciencia, por ser persona. Si bebes, no conduzcas.

Muchos son los spots que se pueden ver en la televisión y que ayudan de alguna forma (o se quiere creer que ayudan) a eliminar esta mala praxis de lo habitual, sobre todo enfocando a la población juvenil. Como suele ser habitual en este tipo de campañas, algunos países de la UE aprovechan en impactar, cueste lo que cueste, a la persona mientras que en España se suelen utilizar mensajes de refuerzo positivo o de concienciación sin impacto. Tenéis como ejemplo primero un anuncio alemán con subtítulos frente al segundo que es de la DGT 2011.










Por último, quiero hablar de música. Uno de los estilos musicales que menos me gusta es el rap. Aunque tiene muchos fans y son muchos los artitas que se dedican a este mundo a mi no me llama la atención. Eso sí, hay que aceptar que muchas (si no es la gran mayoría) van con mensaje, y a veces te encuentras cosas como estas, adiós mamá de Shé:






Efectos del alcohol en la conducción de vehículos según grado de alcoholemia (Fuente: DGT):


INICIO DE LA ZONA DE RIESGO

De O.3 a 0.5 g/l
• Excitación emocional
• Disminución de la agudeza mental y de la capacidad de juicio
• Relajación y sensación de bienestar
• Deterioro de los movimientos oculares


ZONA DE ALARMA

De 0.5 a 0.8 g/l
• Aumento del tiempo de reacción
• Alteraciones en los reflejos
• Comienzo de perturbación motriz
• Euforia en el conductor, distensión y falsa sensación de bienestar
• Tendencia a la inhibición emocional
• Comienzo de la impulsividad y agresión al volante


CONDUCCIÓN PELIGROSA

De 0.8 a 1.5 g/l
• Estado de embriaguez importante
• Reflejos muy perturbados y retraso en las respuestas
• Pérdida del control preciso de los movimientos
• Problemas serios de coordinación
• Dificultades de concentración de la vista
• Disminución notable de la vigilancia y percepción del riesgo


CONDUCCIÓN ALTAMENTE PELIGROSA

De 1.5 a 2.5 g/l
• Embriaguez muy importante y notable confusión mental
• Cambios de conducta imprevisibles: agitación psicomotriz
• Fuertes perturbaciones psicosensoriales
• Vista doble y actitud titubeante


CONDUCCIÓN IMPOSIBLE

Más de 3 g/l
• Embriaguez profunda
• Inconsciencia
• Abolición de los reflejos, parálisis e hipotermia
• Coma
• Puede producirse la muerte.

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