Aunque en Aragón aún no se ha expresado oficialmente, y por más que Luisa Fernanda Rudi repita una y otra vez que la austeridad y los recortes presupuestarios no van a afectar ni a la sanidad ni a la educación, como buenos vecinos que hemos visto las barbas de los de al lado recortar, creo que muchos estamos poniendo las nuestras a remojo. Pero antes de abrir el grifo, deberíamos echar un vistazo a lo que podemos perder, porque creo que no somos en absoluto conscientes.
En septiembre de 2010, a mi hijo de diez meses le diagnosticaron una leucemia mieloide aguda. Un tipo de cáncer muy raro con bajas posibilidades de curación a consecuencia del cual falleció el pasado mes de agosto. No voy a relatar aquí el dolor que nos devasta a sus padres y a toda su familia, sino a dejar testimonio de la gratitud que sentimos hacia un grupo de profesionales sanitarios absolutamente excepcional.
Mi hijo murió después de que la ciencia médica agotara todas las posibilidades, y fue la sanidad pública la que puso a nuestra disposición todos los saberes y fármacos que se conocen actualmente, incluso algunos semiexperimentales. Expertos de toda España atendieron a mi hijo gracias a los recursos de las redes de investigadores y a la buena comunicación entre hospitales, y cuando todo se puso en contra, fueron capaces de encontrar una fórmula para limpiar su médula y que pudiera recibir un trasplante. Desgraciadamente, sufrió una recaída muy agresiva que nadie pudo controlar.
Durante todo el proceso, las doctoras y el resto del personal sanitario de la unidad de Oncopediatría del Hospital Miguel Servet de Zaragoza demostraron una entrega que excedió con mucho las exigencias profesionales. Me consta que mi hijo no hubiera recibido un trato ni siquiera levemente mejor en un centro de Estados Unidos que el que recibió de manos de las doctoras Carlota Calvo, Ana Carboné, Ascensión Muñoz y Carmen Rodríguez-Vigil en Zaragoza, o las doctoras Teresa Olivé e Izaskun Elorza, que dirigieron el trasplante de médula en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
Los recortes sanitarios que ya afectan a Cataluña se han cebado con la unidad que realiza los trasplantes, que han reducido su personal y ha tenido que cerrar cámaras de aislamiento. Esto puede suponer que se retrasen muchos trasplantes pendientes o que se deriven hacia unidades menos experimentadas. Alguien va a sufrir de forma muy dolorosa este tijeretazo.
La sanidad pública española ha conseguido unas cotas de excelencia pioneras en muchas áreas especializadas, y la oncología es una de ellas. Deshacer un trabajo que ha costado décadas conseguir -y que todavía debe ser mejorado para que los profesionales más brillantes no sientan la tentación de largarse a Estados Unidos- sólo puede achacarse a la mala fe. Quizá, vista en un estadillo, una partida presupuestaria sólo es un número, pero convendría conocer la realidad a la que afecta. Es obvio que mantener algo así cuesta mucho dinero, pero la cuestión es qué sociedad queremos: una que deje morir a los niños con cáncer sin hacer nada por ellos u otra que considere bien invertido ese dinero. Yo ya tenía claro cuál quería mucho antes de que naciera mi hijo".
Escrito por Sergio del Molino para "La ciudad pixelada"
Heraldo de Aragón, 2 de Octubre de 2011
Sentir que estás haciendo algo de la manera correcta es un placer. Saber que las cosas que haces bien son para intentar ayudar al prójimo es, sin duda, algo mucho mejor. Que no seas el único que valora y agradece tus hechos, que se transformen en detalles y palabras, es una sensación totalmente inimaginable.
Si hay que apretarse el cinturón por la puñetera crisis, que no sea afixiando a la educación, la sanidad y la investigación, pilares básicos de ser y crecimiento en nuestra sociedad. No estoy diciendo que no se adopten medidas para flexibilizar el despilfarro, pero que en ningún momento una nueva medida sea un paso atrás en todo lo que cada día, con el esfuerzo de todos, estamos consiguiendo. Y es que todavía queda mucho por hacer.
Dedicación especial para Sergio y
Día Internacional de los Niños con Cáncer del 15 de Febrero. Simplemente, gracias.
P.D. En "Hoy suena a" Cuando suba la Marea de Amaral.
