"La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta. Se trata de aprender a bailar en la lluvia " (Vivian Greene)

lunes, 8 de agosto de 2011

Compañía y algo más




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P.D1: Ya he acabado con los dos libros que tenía pendientes de devolver y hoy ya he vuelto a coger otro para los días playeros que me tocan en nada: El médico de Noah Gordon. Dicen que muy recomendable...¡veremos! ¿Lo habéis leído?. Para el fan decir que ya han firmado para hacer una película en cines. Por cierto, dentro de nada os contaré qué tal los anteriores y haré el premio-meme de Dawa. :)



P.D2. Sabéis que llevo un tiempo dándole vueltas a cambiar la plantilla, así que aquí os propongo una versión. ¿Opiniones? ¿Gritos? ¿Se ve/lee bien? ¿Recomendaciones?. He puesto un poco más grande la letra porque parece que esta es pequeña, ya me diréis porque es el mismo estilo. Es para vosotros, os debe resultar cómodo.

Besos y abrazos :)

miércoles, 3 de agosto de 2011

¡Una de...! Juegos de mesa y fenómeno Cars

Después del finde loco donde el que habla se volvió niño total y disfrutó como un enano más en unos días magníficos en cuanto a temperatura se refiere, y que se apaciguaron con una buena guerra de agua, ayer tocó volver a verlos. Nos fuimos al Corte Inglés a hacer unas compras para una próxima boda que tenemos y a mi me tocó quedarme con el enano de cuatro añicos en la sección juguetes para entretenerlo un rato. Y, ¡cuánto me acordé de vosotros!. Ahí había un montón de estanterías de eso que tanto nos gusta: Quién es quién, Pictionary, Operación...


Había de todo, incluso algunos dedicados a artistas :P



Algo que me sorprendió encontrar, y que no sabía de su existencia fue del juego "anti-monopoly" en el que puedes elegir si eres jugador monopolista o de mercado libre y tienes unos objetivos que cumplir bien seas uno u otro. Se supone que lo ideal es conseguir el libre mercado, justo lo contrario que el monopoly.


Y para acabar, me quedé sorprendidísimo del fenómeno de la película Cars que hace poco estrenó en cines su segunda parte, Cars 2. Lógico y normal me parece que haya un montón de juguetes relacionados, incluyendo multitud de modelos de los coches protagonistas de todos estilos y maneras. Pero el fenómeno llega mucho más allá. También había una estantería  llena de los juegos de toda la vida   tematizados, o lo que es lo mismo, esto


Monopoly, Quién es quién, incluso ¡un operación!, donde en vez de huesos y órganos tienes que intentar sacar sin que el coche se queje todo tipo de componentes. Sabía que había tenido éxito, ¿pero tanto?.

*Imágenes con la triste calidad de un móvil con edad a la espera de conseguir algún día algo más moderno.

sábado, 30 de julio de 2011

Juegos reunidos

Parte de mis amigos son de ideas fijas. Si el año pasado nos tragamos enterita la puff-qué-horror-cada-vez-degenera-más saga de Pesadilla en Elm Street, este año nos hemos convertido en unos viciados (que no viciosos) de los juegos de mesa de toda la vida. ¿Sabéis lo que es quedarse hasta las dos de la mañana jugando teniendo que madrugar al día siguiente?. No tenemos remedio. Llevamos dos semanas que nuestra única intención al quedar por la tarde-noche es jugar al Monopoly, Risk, Hotel, Tabu, Cranium...


Muchas veces yo soy bastante conformado, así que mientras quedemos para vernos y pasarlo bien, me da bastante igual a qué dediquemos la tarde o la noche. Pero eso sí, sabes que este plan no va a estar exento de buenas risas y momentos más que memorables. Y eso es lo mejor de la tarde, sin duda alguna, aunque te destruyan tus tropas en el Risk, acabes vendiendo a precio irrisorio las calles en el Monopoly para poder pagar una deuda o pierdas al trabársete la lengua en el genial juego Tabu.

Quizás sea una forma de volver a ser pequeño, a sentirte como un niño ilusionado con sus juegos de mesa de los Reyes. Y es que así somos nosotros, no me hubiera extrañado que en vez de juegos de mesa hubieran sido las canicas o el intercambio de cromos.

Pero no me quejo. Me encantan los juegos de mesa, lo confieso. Y me temo que seguiremos con ellos esta semana si no aparece un plan mejor (o el tiempo fresco comience a alejarse de la ciudad), pero he de decir que en el fondo quiero que sigan, o al menos que nos de tiempo a echar una partida a "El Cluedo", que aún no hemos echado ninguna.

Al fin y al cabo a todos nos queda algo de niño en el fondo. Y seguro que este fin de semana se deja notar bien, que toca finde con los primos pequeños. En unas horas me espera un fin de semana de locura. Habrá que aprovecharlo.


Y a todo esto, ¿os gustan los juegos de mesa? ¿Cuál es vuestro favorito?


P.D.: En  Hoy suena a Need You Now - Lady Antebellum

sábado, 23 de julio de 2011

Se nos pasa volando...

Fin de semana. Descanso de las prácticas que tanto uno disfruta. Ves un montón de pacientes, haces sus historias clínicas, das tu impresión diagnóstica, pides pruebas, pones tratamientos, hablas con los familiares, te aprendes entera la historia clínica del paciente y lo haces tuyo, discutiendo con tu tutor posibles situaciones. Te codeas con enfermería, administración, incluso con los que se encuentran en laboratorio. Vamos, te vas volviendo un poquito más autónomo cada día que pasa. Pero recuerda, todavía eres estudiante, y como tal, te queda todavía mucho por aprender. Y muchas veces, se agradece.

Y mientras tanto, a uno no le queda mucho tiempo para nada más. Tengo dos libros de la biblioteca pendientes que me caducan la semana que viene, aunque a uno de ellos le queda menos de la mitad. También un libro de radiografías (Felson para los amigos) que me prestó uno de los médicos del servicio y que en algún momento tengo que empezar a mirarme. Escribir en el blog, leeros (lo cual impide lo primero muchas veces), cambiar la plantilla, y además salir con los amigos. A lo que te das cuenta, da la hora de salida y el momento entre fin de la comida y hora de prepararse ha pasado casi totalmente inadvertido, vamos, lo que se dice volando.

Y es que volando se nos va la vida. A lo que te das cuenta te encuentras en la cama de un hospital a merced de los deseos de tu cuerpo y a los cuidados del personal sanitario. De repente, una llamada les alerta, y es que comienzas a decaer: tensión, pulso, saturación, nivel de conciencia...Te hacen pruebas urgentes y acabas en la UCI ataviado con decenas de cables y rozando con tus dedos la a veces franqueable línea que separa la vida de la muerte, respondiendo tan solo con murmullos, si se da el caso, a las preguntas del médico correspondiente con el corazón en un puño, doblegado por tu bajo nivel de conciencia.1

Aprovecha el momento, siéntete vivo por una vez y no te sientas como los demás quieren que te sientas. No pierdas ni un segundo de esa vida, que por ahora te pertenece a ti, no dejes que caiga en la trampa de un triste certificado de defunción. Haz lo que quieras, vive tu vida sin lamentarte después de lo que podrías haber hecho y no ha sido así.
Estudia, trabaja, cásate, crea vida, viaja, haz amigos, crea confianza, lee, salta, báñate en la madrugada, toma el sol, haz deporte, interpreta, ríe, llora, da un abrazo, una palabra de consuelo, corre...No lo desperdicies, éste es tu momento.


*Editado: En el blog de Miriam "Futura doctora...Dra. Nova" podéis ver el magnífico video "El libro de la Felicidad" que reivindica un poquito todo lo que he ido comentando en esta entrada.

P.D1. Desgraciadamente no es un relato de ficción, es algo que aprendes a sobrellevar poco a poco en la vida de la medicina.

P.D2.  Película de la que hablaré en "Películas que me marcaron".

lunes, 11 de julio de 2011

Tercero

La palabra "tercero" puede referirse a muchas cosas, sin embargo, para nosotros tiene un sentido especial: se trata del curso que marcará el paso del primer al segundo ciclo, y por tanto, el ecuador de nuestra carrera. Desde aquí aprovecho en contaros que ha habido pleno, y además mejor de lo que me esperaba antes de empezar el curso, así que oficialmente puedo decir que ya soy un medicoblasto de cuarto año.

Eso sí, tal y como iba diciendo, tercero es especial, tiene un aire totalmente diferente a los dos cursos que lo preceden y es donde comienzas a sentirte un poquito más médico, como que perteneces a este mundillo del futuro tan impresionante. Así pues, para futuros compañeros que pasen por aquí (aunque realmente ahora no tenga demasiado sentido ya que el Plan Bolonia está cambiándolo, -desgraciadamente-, todo.), dejo el eso que identifica tercero, aquello que lo hace diferente.

- Comienzas el curso con un miedo tremendo en el cuerpo. La fama de tercero, al menos en mi facultad, es mala. Junto a quinto (éste un poco menos), es el peor curso de la carrera por todo lo que tienes que estudiar y las asignaturas que das.

- Sin embargo, todo tiene su parte buena: las prácticas. Aunque Farmacología General, Microbiología, Patología General, Antomía Patológica entre otras te taladrarán hasta no poder más con su inacabable teoría, las prácticas serán de lo más interesantes por lo general. Sobre todo aquellas pertenecientes a Patología General, y es que rotar por servicios de Médica y Cirugía en el hospital por primera vez no tiene precio.

- Aprendes fisiopatología. Sabes dónde está el corazón, cómo funciona correctamente, y ahora, por fin en tercero, aprendemos cómo enferma, por qué, qué sucede, consecuencias, cómo se objetiva...

- De ahí que comienzas a diagnosticar todo lo que se te pone por delante. Empiezas a saber, a utilizar el razonamiento de todo lo aprendido para diagnosticar cosas que te pasan a ti, a tus padres o incluso a tu vecina. Eso sí, tienes la sensación de que cuanto más aprendes, más te queda por aprender.

- Pero también te entra el síndrome hipocondríaco. ¿Sabéis de cuánto podéis enfermar?. Comienzas a sentirte un poquito paranoico con todo lo que te rodea, en especial por la bonita microbiología, y la precaución al bañarte, beber, comer, tocar, respirar...VIVIR!.

- Pisas por primera vez un hospital disfrazado con todo artilugio posible: bata, fonendo, linterna, martillo de reflejos, bolígrafos que con el tiempo se convierten en bolígrafos de propaganda de la industria farmacéutica.

- Y por tanto, te sientes un poquito más importante, y es que ya eres todo un ESTUDIANTE DE MEDICINA EN PRÁCTICAS, todo un lujo que te permite moverte, cada día más, a tus anchas por el hospital. Hacer tuya tu futura profesión.

- Conoces a los diferentes propotipos de pacientes. Y descubres que no es lo mismo uno de un servicio que de otro. Sobre todo aquél de oncología. Especialidad dura donde las haya, pero que no me disgusta. Con su parte alegre, pero también su parte más que agria. Pacientes ingresados "por un catarro fuerte" que tenían un Ca de pulmón con metástasis cerebelosas, una paciente que vivía en 1986 por su metástasis cerebral aunque en hemisferio no dominante, una paciente con recidiva de un Ca colon con tres hijos pequeños que de un día para otro pasa de un grado de peristaltismo de lucha a la rendición. Pero también una paciente diagnosticada de Ca de mama y pronóstico corto que ya ha llevado a la tumba a todos los médicos que la han tratado (Válgame que todavía no soy licenciado).
Tus primeras prácticas, al azar. La primera especilidad que tocas. Pacientes y situaciones que jamás vas a poder olvidar. Eso es tercero. Eso ha sido MI tercero.

- Vas definiendo lo que te gusta y lo que no. Conoces personal sanitario, te codeas con todos, ves su rutina, y a la hora de estudiar, empiezas a tirarte por aquella cosa que te gusta más. Pero eso sí, aún tienes mitad carrera por delante.

- Conoces la farmacología. Descubres para qué sirve ese medicamento que te estás tomando, sus efectos secundarios, qué darías a esa patología que estás diagnosticando a tu vecina... Te conoces casi todos los principios activos, pero fallas cuando te hablan en marcas comerciales.

- Te sientes un poco más experto de la facultad. Ya te vas metiendo en el grupo de los mayores, de esos que dan consejos a los de 1º y 2º, cuentan sus batallitas con las asignaturas pasadas como tal abuelo y le vas pillando el truqui a los profesores. Te mueves con soltura, te conoces cada rincón de ella.

- Conoces de verdad a tus amigos. Si en primero somos todos unos desconocidos que nos intentaremos relacionar con los que pasamos más tiempo juntos en la facultad, es decir, con tu sección de prácticas, en segundo ya los vas perfilando. En tercero tendrás contigo aquellas que te han aceptado, que han creído en ti, te han animado, has pasado grandes momentos y hasta te has ido de vacaciones juntos. Ya sabes dónde está tu hueco y conoces de qué va el resto de la gente. Y das gracias por ello.

- Curras, mucho. Disfrutas, mucho. Y es que estás en tercero, habrá que llegar al ecuador dándolo todo, ¿no?.

Probablemente me haya dejado alguna cosa que contar, pero seguro que no es algo que se vaya repetir en lo que queda de carrera. Y es que al fin y al cabo sólo llevamos la mitad, ¡pero qué mitad!. Sensación vertiginosa. Sensación de ser cada día más, un médico.
(Por cierto, todo aquél que haya llegado hasta aquí, sobre todo si no está en la carrera, es un crack :))


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